Análisis Final Fantasy IV The Complete Collection

Título: Final Fantasy IV The Complete Collection       Plataforma: PSP

Genero: RPG                     Distribuidora: Koch Media

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A mediados de los ochenta, la sombra de la bancarrota amenazaba a una modesta desarrolladora japonesa llamada Squaresoft - ahora Square Enix- con el cierre y el cerrojazo más rotundo en un corto plazo de tiempo. Pero hete aquí que un por aquel entonces desconocido Hironobu Sakaguchi aceptó "in extremis" crear para la compañía un nuevo juego de rol. El diseñador, fuertemente influenciado por Dragon Quest, otra saga emblemática dentro del género, invirtió en el proyecto los ahorros de años para dar a luz lo que tenía claro sería su último trabajo antes del retiro, de ahí su nombre: Final Fantasy. El éxito en Japón y EE.UU. fue inmediato e inesperado. Como resultado, Squaresoft se alzó al igual que el fénix de entre casi sus cenizas y Sakaguchi siguió muchos, muchos años dando alegrias al frente de una de las franquicias más longevas que ha dado la industria del videojuego japonés. Hoy tenemos en nuestras manos Final Fantasy IV The Complete Collection, la revisión definitiva de uno de los mejores episodios de la saga y un trozo mismo de historia en formato UMD con el que se conmemora el vigésimo aniversario de su lanzamiento.

En mayor o menor medida a todos se nos pone la mosca detrás de la oreja cuando leemos sobre que tal o cual clásico del pasado va a ser reeditado. La tónica general, se añade un "edición coleccionista", "director´s cut" o coletilla por el estilo al título et...voilà !! volvemos a rascarnos el bolsillo por un producto que ya hemos comprado "X" veces. Esto es así aunque, por fortuna, no siempre. No han pasado cuatro años desde el tridimensional "remake" de Matrix Software para Nintendo DS cuando Final Fantasy IV The Complete Collection llega en exclusiva para los usuarios de PSP con la intención de englobar en una sola entrega todo lo relacionado con uno de los capítulos más recordados de la saga de Sakaguchi. Custodiado en una edición de lujo, que iremos desgranando en las próximas lineas, el UMD incluye Final Fantasy IV, Final Fantasy IV: The After Years, su secuela, hasta ahora sólo disponible en plataformas digitales y, por último, Final Fantasy IV: Interlude, un juego completamente nuevo que conecta original y secuela y cuyo desarrollo ha sido seguido de cerca Takashi Tokita, uno de los artistas responsables de Final Fantasy IV en Super Nintendo.

 

EL PLANETA AZUL EN PELIGRO

 

Harto de indiscriminadas matanzas y a pesar de su ferrea lealtad y los favores otorgados en el pasado, Cecil, caballero Oscuro y capitán del escuadrón aereo de élite Alas Rojas, pone en entredicho las órdenes de su rey al regresar de la enésima misión en busca de unos misteriosos cristales mágicos. Tras ver que su voluntad es cuestionada, el monarca monta en cólera y degrada con deshonor a Cecil a la vez que le encarga una misión en apariencia más sencilla, abandonar el reino de Baronia y llevar un anillo especial al Valle de la Bruma. Cecil no estará sólo, Kain, comandante de la fuerza Draconarius de su majestad y amigo personal de Cecil, acaba compartiendo su destino al defenderlo en la corte. De este modo, la pareja de soldados parten hacía un destino incierto apesadumbrados y preocupados por el visible cuadro de enajenación mental que presenta su rey.

 

Paralelamente a esto, a lo largo y ancho del continente, terroríficos monstruos comienzan a poblar territorios que tiempo atrás no fueron sino pacíficos parajes libres de peligros. ¿Existe un nexo de unión entre los cristales y las endemoniadas criaturas? ¿qué o quién es el titiritero que maneja a su antojo al monarca de Baronia?. Todo esto es desvelado en el viaje de Cecil en busca de un enemigo sin rostro y de su propia redención. Veremos cómo paulatinamente la culpa y el remordimiento del caballero oscuro llevan a este a afrontar sus actos del pasado hasta las últimas consecuencias, el recuerdo de ser el brazo ejecutor del enajenado rey en muchas matanzas hace algo más que inquietarlo y, lejos de hundirse en la autocompasión, intentará expiar sus pecados luchando contra una amenaza de de enormes proporciones.

 

Rosa, una maga blanca amiga de Cecil desde la infancia, Rydia, la joven y poderosa invocadora invocadora de Eidolones, Edward, un príncipe disfrazado de bardo, Yang un monje experto en el combate sin armas o la simpática pareja formada por los magos Porom y Palom son algunos de los camaradas que, en la tradición del rol más puro, iremos conociendo y se irán incorporando a nuestras filas. Un elenco de pintorescos y estereotipados personajes que con sus propias historias y motivaciones son quienes nos van a hacer "desconectar" de nuestro principal cometido para ir atendiendo tareas secundarias y, en muchos casos, imprescindibles para nuestra solvencia en el campo de batalla. Así, la alineación de nuestro equipo va rotando dependiendo de la historia, cuyo desarrollo responde a los patrones más clásicos de la saga, es decir, rara vez tendremos varias misiones para elegir y nuestro cometido consiste casi siempre en visitar el pueblo, castillo o ciudad de turno, cumplir la misión que allí se nos encomienda y avanzar en la historia. No obstante, aunque apenas hay recompensas para quienes gusten de explorar el mapa principal por el que nos movemos, las mazmorras, cuevas y fortalezas que atravesamos sí que esconden en sus rincones suculentos cofres con prácticos "items" que van desde simples pociones a piezas de armadura.

La historia en Final Fantasy IV debe paladearse cómo si de un buen vino gran reserva se tratase, ya que fue precisamente el otorgar una marcada personalidad y unos perfilados orígenes a los personajes algunas de las cosas que hicieron grande al juego a principios de los noventa en el cerebro de la bestia. Es justo por ello decir que con esta nueva edición asistimos a la génesis de muchos de los recursos que hoy pueblan el rol digital. Factor nostalgia +10.

 

2D NEVER DIES

 

Final Fantasy IV The Complete Collection es otro ejemplo de cómo las dos dimensiones envejecen infinitamente mejor que las 3D. Basado en la estética bidimensional que ya pudimos ver años atrás en Super Nintendo, PSX y Game Boy Advance principalmente, se han perfilado sprites, escenarios y demás elementos para ofrecer un acabado visual gratificante sin por ello perder sus raices y sí la antiestética pixelización. Igualmente se ha adaptado el ancho de pantalla 4:3 original al formato panorámico de la portátil de Sony y, en términos generales, se ha sometido a un lavado de cara del que destacamos también el exquisito uso de la paleta de colores y algunos efectos de luz que le sientan de maravilla al conjunto. De auténtica delicia, tal y como Square Enix nos tiene acostumbrados, son también las nuevas secuencias CGI que se nos integran en los tres juegos, a años luz de las que aparecian en la versión de Psx, así como la exclusiva colección de bocetos y diseños del mismísimo Yoshitaka Amano a la que podemos acceder desde el menú principal del juego.

Tenemos tambien la siempre insteresante opción de instalar los juegos incluidos en el UMD aunque, para ser honestos, la diferencia en los tiempos de carga no ha sido especialmente notable. Y si Square Enix ha sabido dejar el apartado visual "al dente", el sonoro no se queda atrás. A los correctos y clásicos samples de sonido de la saga (la pulsación sobre "Start Game" es siempre un regalo para los oidos de sus fans) se une la remasterización de las atemporales piezas del gran Nobuo Uematsu. Esto si así lo queremos, ya que podemos escoger si disfrutar de esta versión renovada o de la banda de sonido original tal y como se compuso veinte años atrás.

 

ACTIVE TIME BATTLE, DOS DÉCADAS MÁS TARDE

 

Cabe preguntarse si habrá entre nuestros lectores alguien que en una u otra plataforma no haya probado el sistema de juego de Final Fantasy. Manejando a un protagonista principal, el caballero oscuro Cecil en este caso, que raramente va sólo, recorremos todo un continente llevando a cabo misiones y reclutando nuevos miembros para nuestra causa que van y vienen de nuestra banda (con un límite de cinco componentes) segun los giros del guión. Cada personaje tiene una especialización de batalla, bien sea magia (blanca o negra), combate cuerpo a cuerpo, con armas etc. En nuestro camino y de un modo aletarorio nos salen al paso docenas de diferentes criaturas a las que nos enfrentamos por turnos, y aquí llega otra de la novedades que incorporó Final Fantasy IV, dando paso al Active Time Battle, el sistema de batalla en el que cada personajes tiene una barra de acción que nos indica cuándo llega su turno de acción mientras los adversarios atacan sin pausas de ningún tipo. Combate ganado, puntos de experiencia con los que subir de nivel, así como guiles (la clásica moneda de la saga) y otros objetos que pasan a nuestro haber.

Nuestro éxito en la batalla depende directamente de nuestra habilidad combinando las artes específicas de nuestros  camaradas. Por ejemplo, y al contrario de lo que podríamos pensar en un principio, un hechizo de curación es mucho más útil contra un adversario no-muerto que un buen espadazo. Esto es más fácil de decir que de hacer, no es tarea baladí controlar las más de 60 habilidades y magias que el UMD incluye, otro de los puntos donde reside su grandeza. Final Fantasy IV no es juego para impacientes. Que Square Enix haya suavizado la curva de dificultad no significa que estemos ante un título asequible como los que últimamente pueblan las estanterias de nuestras tiendas, más interesados estos en que el usuario los acabe fácilmente que en ofrecer un verdadero reto, de modo que el constante flujo de batallas aleatorias, excesivo en algunos momentos, y el tener verdaderamente que planificar una batalla llena de pequeños matices que pueden marcar la diferencia no es plato de gusto para todo el mundo.

Una vez más, por unos u otros motivos, la lengua de Cervantes es la gran olvidada en esta nueva edición. Podemos disfrutar los textos originales en japonés, así como de traducciones actualizadas al inglés o al francés, de manera que si no tenemos algunos conocimientos de estos idiomas es posible que el juego se atragante y pierda gran parte su encanto al perdernos en sus diálogos. Esto, en parte, es paliado por el magnífico cuadernillo de instrucciones en castellano que se incluye. No sólo nos servirá como toma de contacto con el juego sino que tendremos acceso a una útil guia de hechizos y habilidades en la que se nos describe con brevedad y precisión el efecto de estos. Algo es algo.

 

INTERLUDE y THE AFTER YEARS

 

Los añadidos estrella de Final Fantasy IV The Complete Collection son sin lugar a dudas los dos episodios que cierran el arco argumental del original. Interlude y The After Years. El primero llega en exclusiva para esta edición y conecta FF IV con The After Years con un breve capítulo que nos pone en antecedentes y nos prepara para The After Years sin más novedad que su misma historia de la cual no vamos a desvelar nada por motivos obvios ya que, insistimos, se trata de una trilogia ordenada cronológicamente y es así como debe ser tratada. El caso de The  After Years, sin embargo, sí encierra un mayor número de novedades al margen de aspectos puramente narrativos.

Con viejos conocidos del episodio original y trascurridos unos años desde su desenlace, The After Years nos presenta a Ceodore, un joven mago directamente relacionado con algunos de los personajes más importantes de FF IV que con las ideas no muy claras y que tendrá que vérselas con una nueva amenaza que puede volver a poner en jaque el Planeta Azul. Dos son las principales que incorpora la secuela. El primero es el efecto que las fases lunares (que cambian cada media hora de juego) tienen en los combates, por ejemplo, en luna llena el ataque directo se ve debilitado mientras que la magia negra se refuerza. El segundo son las "Bands" o maniobras. Siete habilidades especiales que sólo pueden ser ejecutadas por dos miembros y que iremos aprendiendo generalmente en momentos clave del juego aunque también por nosotros mismos.

Cómo fácilmente se deduce, las novedades incorporadas en The After Years enriquecen y llevan un paso más allá los combates en el juego. Poco más que añadir sin desvelar nada de su historia. Al poder ser seleccionados independientemente desde el menú principal, áquellos que disfrutaron del FF IV en el pasado tienen en los dos episodios añadidos motivos más que suficientes para justificar su compra, de hecho, en España, The After Years sólo se puede conseguir vía Wiiware, es la primera vez que el juego ve la luz en formato físico.

 

LA COLECCION DEFINITIVA

 

A pesar de la falta de traducción al castellano, un recopilatorio como Final Fantasy IV The Complete Collection no se puede dejar pasar así como así. Los materiales adicionales incluidos, tanto físicos (cartas con ilustraciones y un paño para la pantalla de nuestra portátil con un personaje de FF IV), como digitales (más de cien imágenes de arte para desbloquear, un traje "Knight of the Twin Moon" para Cecil en Dissidia Duodecim, el propio Interlude...) hace de esta una edición irrepetible. Los requisitos para saber si lanzarse o no a por él son sencillos, tener una Playstation Portable, conocimientos de la lengua de Shakespeare y, o bien ser un seguidor de la saga, o bien tener interés en conocer las bases sobre las que cimentaron tantos y tantos J-RPG´s. Aún siendo conscientes del escaso salto técnico entre este y su antecesor en Super Nintendo, seamos realistas, nos gusta el gusto por el detalle que derrocha cada pixel en él así como aplaudimos el uso del 2D frente al 3D en este tipo de relanzamientos. A diferencia de la versión para Nintendo DS de hace unos años, pasará mucho, mucho tiempo antes de que este UMD destaque negativamente por sus valores visuales. No sabemos qué nos deparará el incierto futuro, lo que hoy tenemos meridianamente cristalino es que esta es la edición definitiva de un clásico como pocos, ojalá lleguen más así.

LO MEJOR

  • Final Fantasy IV, Interlude y The After Years juntos en formato físico.
  • Mimada actualización visual en gloriosas dos dimensiones.
  • Las pistas de audio regrabadas para mayor gloria del maestro Uematsu.
  • Edición con atractivos extras, tanto físicos como digitales.
  • Historia clásica donde las haya por la que no pasa el tiempo.
  • Completo manual en perfecto castellano.

LO PEOR

  • Textos en inglés, francés o japonés. Sí, a nosostros también nos duele.
  • El continuo flujo de combates en algunos momentos puede desesperar al más pintado.

 

NOTA: 8.5/10